La caución es una garantía: una aseguradora respalda que vas a cumplir una obligación —terminar una obra, pagar un alquiler, responder ante la aduana—. Sirve a empresas, contratistas del Estado, importadores/exportadores e inquilinos, y suele ser más ágil y barata que inmovilizar plata o pedir un aval bancario.
Los tipos de caución más pedidos.
Según tu actividad o el organismo que la exige.
La obra pública provincial y municipal y las licitaciones piden caución como garantía estándar de sus pliegos, y el comercio exterior por los pasos cordilleranos usa las garantías aduaneras a diario. Te ayudamos a armar la carpeta para que la emisión salga rápido.
No. Es una garantía: si no cumplís, la aseguradora le paga al beneficiario y después te lo reclama a vos (derecho de repetición).
Sí. La caución de alquiler reemplaza al garante propietario: la aseguradora garantiza el contrato ante el dueño.
Generalmente balances de los dos últimos ejercicios y antecedentes de la empresa, según el monto y el tipo de obligación.
Suele serlo, y tiene la ventaja de que no inmoviliza tu plata ni consume tu línea de crédito en el banco.
La emisión es ágil; el plazo depende de que la carpeta (documentación y contragarantías) esté completa.
Trabajamos con las compañías líderes del país. Para caución, entre otras:
Contanos qué te piden —una licitación, un contrato, la aduana o un alquiler— y armamos la caución con la compañía que mejor se adapte, con la carpeta lista para emitir rápido.